Las entidades de sectores energía, transporte, banca, infraestructuras digitales, administraciones públicas, sanidad, agua potable y residual, espacio, alimentación, servicios postales y de mensajería, gestión de residuos, fabricantes de productos críticos (químicos, electrónicos, maquinaria, dispositivos médicos, etc.) está sometidas a la normativa europea sobre ciberseguridad.
Deben tomar medidas de gestión de riesgos y seguridad implementando controles para adoptar:
- Políticas de seguridad de la información y gobernanza clara.
- Gestión de incidentes y continuidad de negocio.
- Seguridad en la cadena de suministro y en la relación con proveedores.
- Cifrado, autenticación multifactor, control de accesos.
- Gestión de vulnerabilidades y actualizaciones de software.
- Evaluaciones periódicas de riesgo y pruebas (pentesting, auditorías).